La idea de que a lo largo de la
historia han existido dos corrientes de pensamiento, o lo que es lo mismo
paradigmas, nos viene persiguiendo prácticamente desde que empezamos el curso. El
tema de los paradigmas es el que aborda la lectura a la que nos hemos tenido
que enfrentar mis compañeros y yo. Al principio nos pareció una locura y en mi
caso, no era capaz de entender ni tres frases seguidas. Pero pienso que es
normal, pues nunca habíamos leído nada semejante a ello. Con forme han ido
pasando los días y la a raíz de trabajarla un poco, parece que tenemos más
clara la idea de la lectura y lo que se refleja en esta.
Pues bien, ya sabemos que según muchos autores, tales como
C. Wolf o M. Horkheimer, existen dos grandes paradigmas educativos, el paradigma
cuantitativo y el cualitativo. Sin embargo, según otros pensadores, no existen
solamente dos paradigmas, sino que un tercero nace a partir de la unión del
cuantitativo y el cualitativo, que sería el llamado paradigma mixto o
sociocrítico. Esto refleja que nunca hay verdades absolutas, frase tan repetida
por Almudena y que ella misma nos ha inculcado. De estos paradigmas surgen una
serie de modelos de enseñanza-aprendizaje, dos de los cuales ya conocemos.
Una vez asimilados los modelos de enseñanza-aprendizaje
academicista y conductista, pertenecientes al paradigma cuantitativo, entraremos
ahora en el análisis de los tres restantes que nos quedan por conocer: la
concepción humanista, cognitivista y por último, trataremos de explicar la
concepción sociocrítica, modelo relativamente joven. Hay que señalar que el paradigma humanista y sociocrítico se corresponden con
el paradigma cualitativo, mientras que el modelo cognitivista pertenece al
paradigma mixto. El modelo academicista lo resumiremos en la siguiente frase:
“Quiero aprender un contenido”, que sería el principal objetivo de este modelo.
En cambio, la concepción conductista se centra en modificar la conducta de los
individuos, “quiero modificar una conducta”
Modelo humanista
El principal objetivo de este
modelo es conocer a los individuos, los cuales comparten unas mismas
expectativas y competencias, y adaptar el aprendizaje a cada uno de ellos. Pero
ojo, no nos equivoquemos, no trata de adaptar la forma de evaluar al individuo
según las capacidades y circunstancias de este, sino de adaptar las técnicas de
aprendizaje, es decir, el método de enseñar. El elemento del currículum que más
importancia adquiere en este tipo de E-A es el destinatario, puesto que
lo primordial es que el individuo aprenda. Por tanto, este modelo curricular
pretende cubrir el nivel de competencia del saber ser, ya que se centra individualmente en los alumnos,
aportándoles ayuda, para que decidan lo que quieren ser y lleguen a
conseguirlo.
La concepción humanista no parte
de un grupo de individuos homogéneos, sino que considera que cada alumno es
único y diferente de los demás. Podemos decir que el papel fundamental de este
tipo de enseñanza, es el desarrollo de personas que ejerciten sus
posibilidades, sean seguros y conscientes de la realidad. Adquiere importancia
en este modelo la participación activa del alumno y además este presenta una
serie de intereses y expectativas hacia el aprendizaje. Las emociones de los
sujetos también van a influir en este modelo, al igual que en otros como por
ejemplo el modelo de E-A sociocrítico, pero que formará parte de un currículum
oculto. El docente, como facilitador del aprendizaje, deberá crear un ambiente
de confianza en clase, ser empático y sensible respecto a los sentimientos y
problemas de los alumnos, permitir que el alumno aprenda por sí mismo a partir
de los recursos didácticos aportados, etc. Este modelo defiende la igualdad de
oportunidades, es decir, el hecho de que todos los individuos posean las mismas
posibilidades de acceder a una educación y además promulga el hecho de que la
enseñanza en los niños/as se desarrolle dentro de la diversidad. Un aspecto a
resaltar es que el docente no se preocupa sólo por la calidad del contenido a
impartir, como ocurre en el modelo academicista, sino que se preocupa por
conocer las necesidades y metas que se proponen los alumnos.
Podemos decir que este modelo es
más útil en los primeros y últimos periodos de enseñanza, en el momento en el
que se pretende educar a un niño/a (infancia) o reeducar a adultos.
Comparando la concepción
academicista con la humanista, decir que la primera es un tipo de enseñanza más
directa y centrada únicamente en el profesor y en el aprendizaje de contenidos.
En cambio, el modelo humanista es de tipo indirecto y flexible, donde el
docente permite que el discente aprenda mediante la iniciativa propia. No
quiero decir con esto que un modelo sea más bueno que otro, se diferencian
entre sí por la forma de transmitir los conocimientos.
Modelo cognitivista
Tiene como objetivo crear
capacidad de procesamiento de la información en el alumno. Por lo tanto, se
centra en el nivel de competencia del saber
transferir, lo que significa que el docente intentará que los alumnos sean
capaces de transferir lo explicado por el profesor en cualquier contexto
diferente. Dicho de otro modo, el discente deberá adquirir la capacidad de
aplicar lo aprendido.
El aprendizaje es entendido en
relación a información, experiencias y las ideas de las personas. “El constructivismo o cognitivismo es considerado
un modelo pedagógico que está centrado en la persona, en sus experiencias
previas de las que realiza nuevas construcciones mentales” En este tipo de
enseñanza, el docente es un guía u orientador, que se encarga de facilitar el
proceso de E-A, mientras que el discente es el agente activo dentro de dicho
proceso. En lo que se refiere a los contenidos no se conciben de forma
memorística ni repetitiva (propio del modelo academicista). Estos se asimilan a
una escalera, cuyos peldaños subimos uno a uno y debemos intentar no saltarnos
dos peldaños de un solo paso.
Este modelo se basa en un
aprendizaje significativo, a través del cual el individuo elabora e interioriza
conocimientos en base a experiencias vividas con anterioridad. De esta forma,
el docente actuará como mediador entre los conocimientos y los alumnos. Es un
aprendizaje con sentido y relacional.
Este tipo de enseñanza presenta
grandes inconvenientes, al igual que cada uno de los modelos. Uno de ellos, es
que deber partir de un grupo de individuos homogéneos para impartir los
contenidos, es decir, todos los discentes deben presentar un mismo nivel.
Lo primordial de este modelo es
generar en los discentes la capacidad de autoconocimiento, es decir, los
alumnos deben contar con un conocimiento propio y autónomo.
Modelo sociocrítico
Este modelo se denomina sociocrítico
porque se va a basar en saber criticar con criterio y así, los actores
educativos puedan tomar conciencia de la realidad y a su vez, tenga la
capacidad de transformarla, nunca mejorarla. Su mayor propósito se centra en
conseguir el máximo desarrollo de las capacidades e intereses de los individuos.
Así que el modelo sociocrítico tiene como objetivo enseñar a los alumnos por sí
mismos, siempre que estén involucrados en un contexto determinado.
Relativo a los elementos del
currículum, podemos decir que este modelo no los considera un asunto profesional.
Más bien lo considera un asunto de política cultural. Centrándonos en los
contenidos de este proceso de E-A, no son la base del mismo, como es en el caso
del modelo academicista. Los contenidos son los meros instrumentos que ayudan a
los individuos a cambiar o modificar el mundo.
En este tipo de enseñanza el
docente se presenta como un profesor crítico y reflexivo. Además debe estar
capacitado para detectar las necesidades de los participantes y del entorno.
Así que esta es una tarea que puede llegar a convertirse en un reto de
investigación.
Para finalizar, he de decir que
no hay modelos más válidos ni más buenos que otros. Cada modelo se vale de
distintas metodologías para transmitir los contenidos a los discentes y
posteriormente evaluarlos. Además cada modelo curricular fija unos objetivos
distintos a conseguir. Eso sí un tipo de enseñanza-aprendizaje puede ser más
adecuado que otro, dependiendo de la situación en la que impartamos los
conocimientos. Pero bajo mi punto de vista, el aprendizaje será mejor cuanta
más acción participativa exista por parte de los discentes. Además considero
que en el ámbito educativo se debe mantener un ambiente de confianza y al mismo
tiempo de respeto hacia el docente. El proceso de enseñanza-aprendizaje, según mi
opinión, debe desarrollarse a partir de la diversidad y en todo momento, deberá
existir la compresión y el apoyo de los alumnos. El docente debe presentarse
como una figura innovadora y auténtica, y que reniegue de metodologías
repetitivas y pocos innovadoras. Un modelo de diseño curricular que combinara
la concepción humanista y cognitivista sería el modelo ideal en el ámbito de la
educación. Se pretendería así que los alumnos adquirieran conocimientos,
adaptando el aprendizaje a cada uno de ellos
con el fin de saber transferir los contenidos aprendidos.


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